martes, 25 de septiembre de 2012

...Conjeturas sin razón...



Empieza en el principio, pero ya está acabado,
pues piensa poco, cual temerario alocado,
con razón valiente, corazón osado.

Bien protegido, hasta el techo alicatado,
con escudo y yelmo, como buque acorazado,
corazón alerta, con razón preparado.

Bebedor de blanco, tinto y también rosado,
bebedor amargo, pero sin el pesar pesado,
con razón borracho, corazón abandonado.

Perspicaz en la mirada, escasamente intimidado,
como buque imponente, pero en agua de poco calado,
corazón herido, con razón templado.

Silencioso como el viento, cuando ya se ha parado,
resbaladizo como el agua, que entre los dedos se ha escapado,
con razón perdido, corazón del pasado.

Algo cabrón, de los que no llevan astado,
aunque sin rencor ni odio, ya perdonado,
corazón desaparecido, con razón olvidado.

Aprendiendo del camino, de los palos que le han dado,
que huir huye, pero no siempre acobardado,
con razón cobarde, corazón robado.

2 comentarios:

Belinda Moratilla dijo...

Lo he leído esta mañana y es genial, me ha molado un montón, de verdad.

Garvía dijo...

Muchas gracias Belinda!!