viernes, 18 de febrero de 2011

...Ella, bendita hija de puta de mi corazón...



Aparece de golpe, de forma inesperada, normalmente inoportuna. Se asoma, como quien no quiere la cosa. Te mira, te ve ocupado, pero a ella la da igual. Pasa sin que la invites a entrar. Nunca avisa cuando va a venir. Tampoco tiene por costumbre saludar, pues ella siempre fue maleducada. En un instante te invade. Te llena la cabeza de cosas carentes de sentido, absurdas, pero siempre la escuchas. La prestas toda tu atención. Te concentras en lo que dice (o lo que trata de decir, pues muchas veces no es lo mismo) y de repente, sin prevenirte, se calla, da media vuelta y se va, igual que vino, sin despedirse. La mayoría de veces estás tan concentrado en lo que decía que ni te percatas de su ausencia, hasta pasado un rato. La buscas, pero se ha ido sin dejar rastro, ya no está. Ella es así, maleducada y cruel. Egoísta además, pues si eres tú quien la llama no suele aparecer. Tiene por costumbre ignorar a quienes la ansían, pues a ella le gusta sorprender. Y, reconozcámoslo, si no actuara así no sería tan preciada. Así es ella, la inspiración, inoportuna, maleducada, egoísta y cruel, pero siempre bien recibida. 

5 comentarios:

Andrea dijo...

Me encanta
¿es tuyo?

Garvía dijo...

Gracias :)
Si, es mio, bueno... o de ella, segun se mire xD

KiLLa dijo...

Pues bendita ella y bendita tu mano xD

Garvía dijo...

Leido asi puede dar lugar a confusion xDD

KiLLa dijo...

xDDDDDDDDD dios es verdad, me meo!xD